Adios Madrid, bienvenida Cantabria
Siguiendo el orden cronológico de los acontecimientos llegamos al día 5 de enero de 2007. Último día en la capital de España, ya que a la mañana siguiente a primera hora volábamos rumbo a mi querida tierruca natal, Cantabria, donde pasaríamos el 6 de enero, día de los Reyes Magos en familia.
Toda cruz tiene su cara, y así como la Cibeles es la fuente donde los aficionados madridistas celebran sus triunfos; Neptuno, situada en el Paseo del Prado y a no mucha distancia de la Cibeles, es la fuente elegida por los colchoneros para celebrar los logros del otro famoso equipo citadino, el Atlético de Madrid.
Los orígenes de la Plaza Mayor de Madrid se remontan al siglo XV, cuando a las afueras de la villa medieval, en la confluencia de los caminos (hoy calles) de Toledo y Atocha, se celebraba el mercado principal de la villa. El lugar era conocido como "Plaza del Arrabal". En la Plaza Mayor hay artistas que venden bellos cuadros de Quijote y Sancho; te hacen una caricatura en un abrir y cerrar de ojos; dan a conocer a los transeúntes su música y, los domingos, se organiza un verdadero mercado numismástico para los amantes de billetes y monedas.
La calle Preciados una de las calles comerciales más importantes de España, como se ve en esta foto en plenas fiestas navideñas. Estás situada entre la Puerta del Sol y la Plaza Callao.
El día 6 de enero, como llegamos al aeropuerto de Sondika (Bilbao), antes de llegar a Astillero, decidimos desviarnos para subir a Peña Cabarga. Así, Víctor pudo tuvo tener un primer acercamiento de la geografía cántabra desde su cima. Allí disfrutó de una bella vista aérea de Astillero, la costa de Santander, y algo del interior de la provincia: Liérganes, Miera, Penagos... Calificada antaño como "la montaña de hierro", los yacimientos de óxido de hierro de su vertiente surocidental han sido explotados desde la época romana hasta 1988.
Ese día, después de hacer el tradicional reparto de regalos, fuimos a comer Somo, pueblo playero por excelencia y con una de las playas más largas de Cantabria si se une con la de El Puntal y la de Loredo. Ahí tenéis a Víctor metiéndose entre pecho y espalda ese inocente pescaito. ¿Qué incauto pescado era? Uno al que le mentaban sapito.